jueves, 24 de julio de 2008

En el Shimba Hills


Las Shimba Hills, o las colinas del león...que no se muy bien porqué leches se llaman así... porque lo que es leones pues va a ser que no hay...es una reserva nacional que cuenta con la mayor biodiversidad de toda Kenia. Tiene unas vistas espectaculares de valles frondosos y colinas suaves y unas extensiones inmensas de un pasto que es golosina para los elefantes. De hecho, hace un poco más de un par de años, tuvieron que capturar y trasladar más de la mitad de ellos porque estaban ya que se daban culetazos...Había nada menos que 600 ejemplares en 320 km^2. Así que si...he visto elefantitos que son enormes y no parecen tan dulces como cuando los ves en la tele o en el zoo, porque estos son wild wild de los de verdad...van en manada cuidando de las hembras y los peques...y los machos te miran con una mala ondaaaa...que es mejor apartarte de su camino porque si no de un pisotazo te aplasta el coche entero con los 7 de dentro.



Además de elefantes, también hemos visto girafas, búfalos, jabalíes, cervatillos, las mariposas más grandes del mundo...y el famoso antílope sable, el cual parece ser que es una especie muy rara ya que sólo se encuentra en este lugar y en Sudafrica. Tiene un manto blanco y negro y unos cuernos muy largos y curvados.

Y así pasamos el día de hoy, viendo animalitos. Y mañana más y de los fieros fierísimos... que nos vamos de safari. Yujuuuuuuuu




Moglwi rana corre y salta....
con los lobos va a cazar...
valeroso por la jungla...
nada teme a Shere-khaaaaan

miércoles, 23 de julio de 2008

De Tarzan y sus lianas


Y algunos se creen que estoy de vacaciones y entre playa y selva...cacahuetes y batidos de coco...pero noooooo....Aquí la mendas esta currándoselo un güev. Pues a eso hemos venido, o qué???
Además del cuidado de los Colobos y otros monitos, en el Trust tenemos un montón de proyectos más. Entre ellos, los colobridge, el tree triming, el tree planting, o el snaring...que ya os voy a explicar en que consiste cada uno.
El lunes fue mi primer día de trabajo y, después de dedicar la mañana a cuidar de los Vervets y darles de comer, me fui con los chicos (los locales que trabajan acá o staff) a colocar los colobridge que habían estado construyendo. Esto es una especie de puente especial para que los Colobos atraviesen la carretera sin sufrir ningún accidente, ya que, a diferencia del resto de los primates, tienen sólo cuatro dedos y son un pelín torpes en lo que es andar, prefieren estar colgados de rama en rama ( los Baboons, sin embargo, son una pasada, porque miran de un lado a otro antes de cruzar como una personita mayor...que ricos ellos)...Así que nada, allá fuimos escalera en mano, a trepar árboles y colgar los puentes...En mi intento de seguir a Shaaban...pobrecita la niña torpe...me quedé colgada de una rama...cuando Saaban ya estaba en lo alto de la copa del árbol y se manejaba de una rama a otra como si fuera lo mas fácil del mundo...Aluciné...Che, y es que están hechos de otra pasta...Había empezado a llover y el seguía con una destreza y una paciencia infinita, amarrando a uno y otro lado del puente, mientras yo lo miraba desde el tronco temblando y acojonada de pensar que si daba un paso más de donde estaba colgada, no lo contaba...

El Martes nos dedicamos al snaring, que consiste básicamente en recoger las trampas, o snares, que los furtivos van colocando por el bosque virgen para atrapar a los cervatillos y demás animales. Y básicamente es introducirte en todo el enjambre de ramas, serpenteando por entre los arbustos y deslizándote sobre las hojas secas con ojos de lince para detectar los malditos alambres...Si tienes suerte la pillas y si no, te pilla ella a ti...Yo pequé de novata y a poco me convierto en carne a la brasa para los cazadores. Gracias a que uno de los chicos me avisó a tiempo.

En el tree triming, hoy, vamos trepando con ayuda de las escaleras por los árboles para podarlos y evitar así que estén en contacto con los cables eléctricos y los monitos se electrocuten...Luego en el planting, por la tarde, a seguir podando hazada en mano...
Así que así estoy que no me tengo en pie...llena de arañazos, ampollas, barro hasta las orejas y briznas de hierba en el pelo...Hermosa como una osa. Pero la verdad que es increíble sentirse tan viva como todo lo que te rodea y poder caminar entre árboles de todos lo colores en lugar de pisar asfalto con asfalto.

Los chicos son un pasada...Al principio un poco tímidos, con eso de que la mayoría no habla muy bien el inglés ( yo cada día me doy cuenta de que lo hablo peor,porque encima ésto está plagado de ingleses...y diossss...la concha del loro...que difícil es entenderlos) Pero a medida que van cogiendo confianza...son una risa...Dicen que me quieren convertir al islamismo para que encuentre mi camino espiritual ( se ve que estoy algo perdida en esto...voy directa al infierno) y me llaman Mishi Mishi...que parece que van a dar de comer al gato. Hacemos intercambio de idiomas y estoy aprendiendo Swahili a la vez que les enseño de esas frases mías que Milena ya controla tan bien...jaja...que pasa contigo morenazaaaa....???

martes, 22 de julio de 2008

Colobos y otras monadas



Los buenos días acá en el Colobus trust, en medio de la selva, tienen tantos sonidos como vida. Son las siete de la mañana y empieza la tormenta. Son los Baboons golpeando en el tejado, justo encima de tu habitación...Los Sykes gritan más disimuladamente y los Colobos melenudos se desperezan en los árboles. Canta la selva con pájaros coristas de infintos tonos...igual se viene la lluvia...dame cinco minutos que el sol protagoniza.


Estamos en Diani Beach, una pequeña localidad playera a 33 km de Mombasa, dicen que el puerto africano más grande del océano que baña estas costas. Aquí, los ecosistemas son bastantes característicos y poco se reconocen en la imagen típica del país. La selva se construye sobre roca y corales y por eso es relativamente joven, la mayoría de los árboles que pueblan estas tierras no tienen más de 300 años...y sin embargo...esos grandes colosos que recorren con sus tentáculos los suelos de coral, deshaciendo la roca con sus poderosas raíces, han sido capaces de permanecer por muchos mas años convirtiéndose en los fantasmas de estos bosques. Con sus gigantes troncos, los Baobab protagonizan los escenarios vegetales de Diani.


La ONG donde me encuentro fue creada en 1997 para la conservación del Colobo Angoleño. Con su aspecto peculiar de melenudo negro y mechas blancas tiene su habitat natural en esta zona del sur de Kenia, vive predominantemente en las copas de los árboles y se alimenta exclusivamente de hojas. Además de los Colobos, podemos ver algunos Sykes merodeando por la zona, Baboons y Vervets. En el centro, uno de los proyectos que realizamos es la rehabilitación de estos monos. Se mantienen en cautividad porque han sido rescatados de las garras humanas, quienes en su intento de convertir en animales de compañía a los Vervets, frustran su naturaleza salvaje y les obligan a guardar su dominancia bajo el metal. Así, han de pasar por un proceso inverso que les permita la recuperación de su instinto salvaje, y para ello se les ponen a prueba todos los días con trucos y tretas en su alimentación dentro de las jaulas.

En busca de Colobos que no encontré, mi primer contacto con los monos fue con los Sykes...Ansiosa, quizás demasiado impaciente por interactuar con los bichos, me introduje en el bosque persiguiéndoles...No sabía que no se podía mirarles a los ojos...así que clavé mi mirada arriba en los árboles. Se me volvieron locos. Gritando y saltando de rama en rama...En vista del encuentro forzado, me alejé para que se calmaran un rato, pero no desistí y volví a desafiarles. Ahora, cinco pares de ojos enfurecidos clavándose con mi mirada curiosa me echaban de su territorio con un mensaje claro y contundente. Esta vez sí, capté el mensaje y me dediqué a los Vervets enjaulados.

Me podría pegar toda la vida observándoles...son increíblemente humanos....o debería decir al revés...Somos tan monos. Pillé al cabroncete del macho dominante en pleno despliegue de sus artes de seducción con una bella monita...acariciaba su cabeza, le quitaba las pulgas...parecía derrochar ternura... cuando...así en un despite...intento coronar...pero astuta, la mona saltó a otra rama y le dejó con las ganas al señor Don Juan, el cual, sin hacer ningún tipo de drama, se empezó, tampoco con pudor, a tocar delante de mis inocente ojos...arghhh. Será guarro el mono de las narices...jaja.

Pisando el Índico


No es virtual...Existen playas así y están en el sur de Kenia...Arena blanca, aguas puras, cristalinas, palmeras naturales creciendo a dos metro de la orilla, cangrejillos blancos que se esconden de las garras humanas en agujeros perfectamente redondeados por ellos mismos, troncos flotando arrastrados por la marea junto con el enjambre de algas...y los Beach boys asaltándote detrás de los arboles para venderte hasta los calcetines que llevan puestos...
Apenas a 10 metros del Colobus Trust, allá dónde me alojo, se encuentra este hermoso paisaje...Kenia y sus paraísos me recibieron el mismo día que aterricé...
Y es que Kenia se te pega al piel, literalmente, tan pronto como bajas del avión...Respirando la humedad y topándote directamente con la idiosincrasia keniata, hakuna matata, a la espera del visado. Jambo, Jambo....Karibo Mombasa. Estamos en la costa, al sur del país...dónde predomina la cultura Swahili. Ojos como platos, flotando en el espacio, y con unas ansias terribles de tirarme en la selva.