Por fin buenas noticias...Quizás estaba esperando este momento porque no quería ponerme melodramática...y hubo demasiadas muertes la semana pasada.
No es posible explicar la frustración que resulta después de salir corriendo para una emergencia, rescatar a un mono herido y tener que ponerle finalmente la eutanasia porque la heridas y las fracturas son realmente críticas...o simplemente encontrártelo ya muerto en la carretera...Y son esas caritas de persona que te miran con unos ojos vulnerables e inocentes lo que después se te queda torturándote en la cabeza.
La semana pasada fue realmente dura...Fueron 9 muertes entre envenenamientos, atropellos y cazas literales en alambres o snares. Todo ello para que uno reflexione acerca de lo que, desde que el hombre existe, es fruto de ese monopolio del planeta que ambiciosamente nos proponemos conseguir modelando a nuestro beneficio todo lo que nace y crece a nuestro alrededor...Y estas fatalidades tan evidentes que hoy se ven acá, ya lo fueron en su día en lo que ahora es nuestro hogar pero que se ocultan bajo el escenario civilizado ya casi terminado. Diani, todavía en proceso de esta explatoción urbanística, ya ha visto reducidas sus reservas forestales en un 90% y creo que no tardará mucho en verlas reducidas por completo. Bendito lujo de hoteles y playas con palmeras...construyamos el paraíso artificial sobre el paraíso natural...En ese absurdo nos movemos todos los días. Vomitivo.
En fin, no quería ponerme así y mirá vos que estoy escupiendo...Así que pasaré simplemente a explicaros las imágenes. La primera de ellas fue después de un rescate de un Syke atropellado...Lamentablemente tenía tres fracturas en tres de sus patas...Un brazo completamente en carne viva, sangraba por el trasero y había perdido más de un diente...Terrible imagen.
Mejor suerte ha sido la del bebé baboon que rescatamos hoy...En realidad, y para ser sincera, que John rescataba de entre las garras del alambre mientras teníamos a toda la tropa de Baboons gruñéndonos, enseñándonos los colmillos y bastante enfadados por estar tocando a su pequeño...Tienen muy mala onda, son temiblemente protectores y siempre se mueven en grandes grupos...Así que mientras John intentaba capturar al pequeño el resto tirábamos piedras a los grandes y gruñones machos. Al final conseguimos al bebé, y aunque al principio respiraba con dificultad, lo soltamos sin más, pues no tenía grandes heridas y seguro se recuperaría mejor entre aquellos que lo reclamaban tan ansiosamente. Finalmente, os muestro la imagen de un Vervet que fue envenenado y al que monotireo celosamente día y noche. Es mas listo... mi cosita ricaaaa...Ya me sabe hasta pedir comida...y aquí sale comiéndose un plátano que le acabo de dar después de mirarme así con carita de pena...Parece que se está recuperando bastante bien, lo cual es para celebrar entre tantas muertes. Quedémonos pues con esta foto.